Entrega de plaqueta al Bombero distinguido del Cuartel Vto- Belgrano

En su reunión rotaria especial del jueves 14 de marzo, se realizó entre otros actos, la entrega anual de la Distinción al Mérito Rotary Club Belgrano a servidores públicos que hayan sobresalido en sus funciones, cumpliendo así con el objetivo rotario de incentivar y alentar la vocación de servicio de los policias de seguridad y del cuerpo de bomberos que a riesgo de sus vidas protegen las 24 horas del día a los ciudadanos de nuestro barrio.

PLAQUETAS

Este año la distinción fue entregada por el Presidente del Club, Rubén Leoz y por el Presidente del Comité de Proyectos de Servicio, Martín Bonnet, al Subteniente Alfredo Noble perteneciente al cuerpo de Bomberos del Cuartel Vto- Belgrano de la ciudad de Buenos Aires que a juicio de sus superiores fuera propuesto para recibirla.

PLAQUETA A BOMBERO CUARTEL Vto

La Historia Del Rotary Club Belgrano

Autor: EGD Enrique Rossetti

E. Rossetti
El Rotary Club Belgrano fué fundado el 5 de mayo de 1954.

¿Cómo se gestó la creación del Rotary Club Belgrano?

La Junta Directiva del Rotary Club de Buenos Aires, nuestro Club Padrino encabezada por su entonces Presidente, Mario Negri y el Gobernador del Distrito 138, Víctor Arriaga – del R.C. de Santa Rosa La Pampa – resuelven ceder territorio para la conformación de un nuevo Club Rotario en esta Capital (el 4to después de Buenos Aires, Flores y la Boca).

 

¿Cuál fue el lugar elegido?: El Barrio de BELGRANO fue el elegido, que por ese entonces estaba por cumplir sus primeros 100 AÑOS de vida, en los cuales había adoptado tantos roles, que lo convertían en una Excepción…. Porque BELGRANO fue en primera instancia una utopía, después pueblo, más tarde ciudad de la Provincia de Buenos Aires….llegó a ser propuesto como Capital Provincial y se dio el lujo de ser CAPITAL de la República para convertirse posteriormente, en barrio de esta ciudad de Buenos Aires.

 

En el período rotario 1953- 1954 sólo existían 5 Distritos en nuestro país, el nuestro era el 138 (en 1957 se convirtió en el Distrito 489, el 4890 en 1991 y en el año 2015 en el 4895)

 

El Rotary Club de Buenos Aires designa a dos socios, Raúl Miserendino (quien donó la campana que desde hace 63 años se usa en todas las reuniones) y Adolfo Aguilar Costa, quienes con Manuel Vernazzano, del Rotary Club de Vicente López, (creado en 1937)  comienzan a conformar el núcleo humano que iba a integrar a nuestro Club.

 

¿Quiénes fueron los primeros candidatos pioneros?

  1. RAMÓN COLUMBA, titular de la Editorial Columba (quien no ha leído en algún momento de su vida aquellas revistas de historietas inolvidables, El Tony, Dartagnan, Fantasía o Intervalo); amigo de Walt Disney y de Charles Chaplin, casi nada, primer presidente del Rotary Club de Belgrano; autor del libro “El Congreso que yo he visto”, de varios dibujos animados y director durante varios años del famoso noticiero “Sucesos Argentinos”;
  2. GALILEO CALARCO, un prestigioso comerciante en instrumentos musicales; quien además donó el mástil que está en la plaza Belgrano frente a la iglesia;
  3. MANUEL ALBERTAL, un médico de valía, uno de los especialistas en vías respiratorias más importantes de la época y el primero en utilizar la estreptomicina en Argentina en el tratamiento de la tuberculosis  y el cuarto contactado…
  4. FLORENCIO ESCARDÓ, figura singular, pediatra afamado y escritor de reconocida trayectoria, quien fue entre otras cosas, Decano de la Facultad de Medicina y Vicerrector de la Universidad de Buenos Aires, y a quien las mujeres deben su ingreso a los Colegios Carlos Pellegrini y Nacional Buenos Aires, Uno de los Padres de la Pediatría Argentina..

 

Luego se agregaron como socios fundadores:

  1. RAÚL BIRABEN LOSSON, titular de un avanzado laboratorio de análisis clínicos; el ingeniero industrial
  2. JULIO CÉSAR LANFRANCONI; dos importantísimos comerciantes de Belgrano, 7. ROMUALDO MUÑOZ ORDEN y
  3. RODOLFO MARTÍNEZ PUYADE; dos expertos en finanzas como
  4. RENÉE SIDERSKY y
  5. ENRIQUE PÉREZ;
  6. El uruguayo JOSÉ PEDRO SIENRA, primer Gobernador que dio nuestro Club al Distrito, quien se dio el lujo de vivir en 3 siglos distintos;
  7. Un militar, HÉCTOR PUENTE PISTARINI;
  8. El escribano RODOLFO FIGUEROA – estos dos últimos se encargarían de organizar y formar años después el Rotary Club de Villa Urquiza, nuestro Club ahijado-;
  9. JUAN SUÁREZ, experto en seguros;
  10. ERIC SIMMERING, joyero de prestigio;
  11. El Dr. CARLOS RISSO;
  12. JOSÉ LUIS SALINAS, uno de los dibujantes de historietas más exquisitos de la historia del comic mundial, creador del Cisco Kid y Hernán el Corsario y padre de 18. 18.
  13. ALBERTO SALINAS, otro exquisito dibujante de historietas, presidente de este Rotary de Belgrano en el período 1975 -76. Ambos obtuvieron el Yellow Kid.
  14. EMILIO AICARDI y 20. ARTURO BERENGUER CARISOMO, profesores universitarios
  15.    El odontólogo RÓMULO CABRINI, para completar el elenco de socios fundadores.

 

En mayo de 1954 se funda oficialmente el ROTARY CLUB de BELGRANO, y la primer reunión se concretó en el tradicional recinto de la antigua casa CORVALAN, obra del arquitecto JUAN ANTONIO BUSCHIAZZO, que es patrimonio del CLUB BELGRANO, y en donde, se han desarrollado hasta ahora todas las reuniones del ROTARY CLUB BELGRANO durante 63 años ininterrumpidamente.

 

La Carta Constitutiva fue otorgada el 1 de junio de 1954, y está firmada nada menos que por JOAQUIN SERRATOSA CIBILS, Presidente de Rotary International (R.I.) 1953/54, máxima figura del rotarismo uruguayo.

 

Esta Carta Constitutiva fue entregada, personalmente, en mayo de 1955, por el entonces Presidente de R.I., HERBERT JOHN TAYLOR, el Creador de la Prueba Cuádruple, acompañado por el Gobernador de nuestro Distrito, Julio Méndez (padre) y el Past Gobernador Víctor Arriaga

 

Hasta la fecha, (Año 2017) han transcurrido 63 años de grandes éxitos tratando de mejorar la vida de nuestros prójimos y de mejorarnos nosotros como ROTARIOS, a través del servicio diario en apoyo a la comunidad en la cual nos encontramos, derrotero en el cual todos los actuales socios de este Club, no marchamos solos porque nos acompaña la historia de este Club, los que lo fundaron y todas las grandes hombres, que hoy no están físicamente con nosotros, pero que han hecho aportes invalorables al Rotarismo del Distrito y al Rotarismo Argentino. Porque, seguramente, también están presentes en este recinto el empuje de HUGO MARIO ROSSO, Gobernador de Distrito 1973/74; el de ANGEL JORGE RODRÍGUEZ MIR, presidente 1983/84, el espíritu y ejemplo rotario de OLINDO ANGEL BRODA, de GREGORIO CALDERON, de NOBUO IKEDA; la visión y la lucidez de ISMAEL MORALES, ERDULFO APPIANI, JORGE CHAIED, ENZO GALIMBERTI, ARIEL SOSA MOLINÉ, BUBBY TRUFFER, JOSE HERIBERTO RODRIGUEZ, dos caballeros como PASCUAL TOMA y RICARDO PIANTA, PASCUALITO AGOSTINO, el inolvidable LORENZO DOMINGO BAÑARES,  que en el cielo debe estar dando vueltas a bordo de su Chevrolet Corvette y LUIS GENTIL, que se fue de gira rotaria hace  poco tiempo.

Este R.C. Belgrano es un Club fuerte, porque “toma acción” y genera proyectos en los cuales intervienen todos sus integrantes y porque sabe captar las necesidades de su comunidad. Además desarrolla y fortalece el compañerismo en ocasión de servir, con alegría y gozando sanamente con el hecho de ser rotarios…sin confundir ni creer que nuestro voluntariado nos convierte en personajes heroicos. Esta época más que héroes requiere sabios…es por ello que nosotros que fomentamos el ideal de servicio y la solidaridad, debemos agradecer por permitirnos crecer espiritualmente como personas.

Para que todos tengan una cabal idea de lo significa pertenecer a este Club, me voy a permitir narrarles un pequeño relato de quien fuera su Primer vicepresidente, Florencio Escardó, titulado LA SALA 17 (25 años del Club).     “……Aquí mi recuerdo se empapa de emoción y de gratitud, lo he contado muchas veces, pero quisiera contarlo todos los días como testimonio de una fraternidad. Por razones que hoy prefiero olvidar dice Florencio, me fue entregada en jefatura la Sala 17 del Hospital de Niños del que había permanecido exiliado por largos años.

El estado de abandono era indescriptible, la cocina no funcionaba y de noche las cucarachas era  un negro piso movible y repugnante. Una enfermera preparaba como mejor podía los biberones en un exiguo calentador de alcohol; por las ventanas que habían dejado de cerrarse, la llavia, el viento y el frío caían sobre la cama de los enfermitos; escaseaban las sábanas y las vendas; la asistencia se hacía por el esfuerzo denodado de algunas almas buenas vestidas de enfermeras.

Imagínese el lector el resto. El jueves acudí a la reunión del Club y, sin acatar el protocolo rotario, conté, para desahogarme con la garganta llena de lágrimas, mi tristeza y mi desolación. Nadie me decía nada, ni una palabra de consuelo, bueno yo había ido a sollozar entre amigos, no iba a pedir nada, me fui de la reunión algo aliviado en medio de una pertinaz lluvia que duraría varios días.

A la mañana siguiente muy temprano, acudí a la Sala a cumplir con mis deberes, abrí la puerta y me encontré a todos, absolutamente, a todos los miembros del Rotary Club de Belgrano, que abandonando sus obligaciones acudieron a auxiliar al compañero en apuros. La Sala fue refaccionada y dotada de todo lo necesario convirtiéndose, muy pronto, en un modelo de eficiencia donde instalé la cátedra que me fue confiada.

El Rotary Club de Belgrano no olvidó a esa Sala. Un buen día le regaló un aula completa con auditorio en el que sonaron clases magistrales y que se convirtió en un centro audiovisual de avanzada.  Puse en la cabecera el banderín del Club en un imponente cuadro. Al retirarme no quise llevarlo conmigo, porque no era mío. Supongo que mi sucesor dice Florencio, lo habrá puesto en algún lugar, lleno de polvo e incomprensión. No importa, donde esté y como esté, de ese banderín deviene un flujo de solidaridad humana, de fraterno afecto que me envuelve cada vez que las durezas de la vida me hacen dudar del corazón del hombre. Creo que fui un buen médico; creo que fui un profesor lleno de vocación; creo bien de mí, pero a veces me pregunto si pude ser todo lo que fui sin esa proximidad de hermanos que los Rotarios del Rotary Club BELGRANO me brindaron y que – estoy seguro- no figura ni en sus archivos ni en sus memorias.

Gracias a todos y a Dios que nos ilumine y que posibilitó que todos los rotarios unidos ILUMINEMOS ROTARY y ENRIQUEZCAMOS EL MUNDO y sin lugar a dudas MARQUEMOS LA DIFERENCIA..

Buenos Aires, 7 de Diciembre 2017