AMIGAS & Amigos en Rotary, Febrero es el mes de la Comprensión Mundial, pero fundamentalmente es el mes en que nuestra Organización cumple años y este Febrero de 2019, cumplimos 114 años de vida y esto merece un festejo especial.

                   Alguien definió a la Historia “……..como la forma espiritual en que una cultura rinde cuentas de su pasado……” El propio historicismo como postura filosófica reconoce la importancia de la historia de algo (en este caso ROTARY) para explicarlo y comprenderlo, ya que este algo no es más que su historia.

                    Con mayor o menor profundidad de detalles, todos los que integramos ROTARY, conocemos (o al menos deberíamos conocerlo) que nuestra Organización nació, hace 113 años, en la ciudad de Chicago, en el crudo y ventoso invierno de 1905 – por algo a Chicago se la conoce como The Windy City -, cuando la mentalidad inspiradora de  PAUL PERCY HARRIS lo llevó a reunirse con tres amigos para crear un Club de hombres de negocios, en el cual debían reinar el compañerismo mutuo y la camaradería, fomentándose, asimismo, la moralidad en los negocios.

                   Los tres amigos integrantes del círculo de Paul Harris eran Silvester Schiele, distribuidor de carbón y primer presidente del Club, Gustavus E. Loehr, ingeniero en minas e Hiram Shorey, de profesión sastre.

                  Los cuatro fundadores profesaban el catolicismo, el protestantismo y el judaísmo, respectivamente, lo cual trasuntaba el pluralismo religioso que cohabitó en ROTARY desde sus inicios.

                  Las reuniones serían de carácter mensual y se llevarían a cabo rotatoriamente (de allí el nombre de nuestra Organización) en cada uno de los establecimientos sede de los negocios, estudios u oficinas de los socios. La primer reunión se concretó en el pequeño estudio de Gustavus Loehr – el famoso cuarto 711 -, sito en el 7mo. Piso del Edificio Unity, ubicado en el Centro de Chicago, demolido en 1989.

                  A la segunda reunión, concretada en la oficina de Paul Harris, sita en el edificio Wolff,  a la cual cada uno debería ir acompañado de otro amigo, Paul Harris llevó en esa ocasión a Harry Rugless, imprentero, quien tendría un papel fundamental en el crecimiento de Rotary y a quien le debemos la incorporación de la música y el canto en nuestra Organización. Los otros participantes de la reunión fueron William Jensen, dueño de una inmobiliaria y Albert White, fabricante de pianos y órganos.

                  ¿Pero en qué ambiente nació ROTARY?  ¿Cómo era la atmósfera de Chicago a principios del siglo XX?

            En menos de cien años, Chicago(fundada en 1803) había pasado de ser un remoto puesto militar en el estado de Illinois con 4.400 habitantes en 1840, a constituirse en el primer conglomerado industrial de los Estados Unidos a fines del siglo XIX.

            Este crecimiento cimentado desde el advenimiento del ferrocarril en 1852, el cual la había convertido en el nudo más importante de comunicaciones entre el este y el oeste del país (actualmente el más grande del mundo) se debió también a su industria siderúrgica, sus refinerías de petróleo y por ser sede del mayor mercado mundial de granos y carnes.

          En este Chicago de los grandes rascacielos surgidos del talento de Adler & Sullivan; de Wiliam Le Barón Jenney (autor del primer edificio de estructura metálica combinada con mampostería); de Frank Lloyd Wright, quizás el más grande arquitecto estadounidense de todos los tiempos; en esta ciudad, destruida por el gran incendio de octubre de 1871, escenario de grandes luchas y conflictos obreros, algunos de los cuales concluyeron trágicamente (basta recordar a los denominados “mártires de Chicago” en cuya memoria se conmemora el Día del Trabajo en todo el mundo menos en USA y Canadá).

       En esta ciudad, PAUL PERCY HARRIS ideó Rotary, precursora de todas las organizaciones de servicio del mundo, porque después de Rotary aparecieron Kiwanis International; Lions International; Optimist International y otras similares, y dentro de este marco podemos recordar que la Organización de la Naciones para la educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) tuvo su origen en una iniciativa nacida en una Conferencia de Rotary.

       Todo  ello a partir de una noche del frío y ventoso 23 de febrero de 1905, en Chicago, Illinois, y gracias a la visión de un abogado treintiañero y sus tres amigos.

       Amigas y Amigos en Rotary han pasado 114 años, y si bien alguno me podrá decir que la actual coyuntura mundial no es la mejor para el crecimiento de las ONG como nuestra Organización, sin embargo, no debemos olvidar que Rotary nació en una ciudad de Chicago en crisis y floreció a través de los años, porque es en los momentos difíciles donde deben aflorar el espíritu, las convicciones, la confianza y el entusiasmo necesarios para acometer y lograr nuestras metas.

       En la Asamblea Internacional de San Diego, el Past Presidente de R.I., 2010-11, Ray Klinginsmith, expresó nuevamente que “…..los mejores días de Rotary aún están por venir…”. Es por ello que creo, fervientemente, parafraseando a nuestro fundador, Paul Harris, que el futuro de este Distrito 4895 (y de Rotary todo) depende, indefectiblemente, de lo que hagamos y construyamos los rotarios hoy, ahora.

      Creo que una vez Jorge Luis Borges dijo que existimos porque existimos en los sueños de Dios, seguramente ni Uds. ni yo podemos saberlo fehacientemente, lo que si podemos estar seguros es que nosotros existimos porque Paul Harris un día nos soñó, y nos soñó con esa intensidad que sólo tienen los grandes sueños, y cuando se despertó puso manos a la obra y nosotros somos parte de su obra.

      Amigas y Amigos en Rotary, como vengo repitiendo incansablemente tomemos conciencia que el porvenir de Rotary es INVENTABLE, no INEVITABLE, seamos creativos, sepamos seducir para captar y sumar nuevos integrantes a nuestra Organización  y sigamos bregando, inquebrantablemente, y que Dios nos ilumine a todos y todos nosotros, unidos, ILUMINEMOS ROTARY y SIGAMOS MARCANDO LA DIFERENCIA, SIENDO LA INSPIRACIÒN QUE EL MUNDO NECESITA.

EGD ENRIQUE A. ROSSETTI